jueves, 21 de mayo de 2015
martes, 19 de mayo de 2015
INTRODUCCIÓN
El ser humano es un ser social por
naturaleza, trascendente e irrepetible, se diferencia de los animales, actuando
con su inteligencia y razón y no por instinto, el hombre es el único ser que
posee la palabra, el sentido de lo bueno y lo malo y es capaz de participar en
comunidad, es libre, tiene conciencia de su grandeza y de sus limitaciones; el
estilo de vida del ser humano es la manifestación de actitudes y
comportamientos resultantes de modelos referenciales interiorizados
inconscientemente a lo largo del proceso de desarrollo desde el nacimiento
hasta la edad adulta. Tales manifestaciones revelan valores, creencias y
hábitos.
La sociedad en la que estamos viviendo
se muestra cada vez más inquieta con el problema de la violencia e intolerancia
presentes en todos los niveles, tanto internacionales, nacionales,
institucionales, familiares y en nuestro
caso en las instituciones educativas.
Los conflictos que a
menudo surgen de las aulas generan insatisfacción en el profesorado, además de
obstaculizar el aprendizaje de algunos alumnos. Como consecuencia, se hace
necesario que los docentes adquieran estrategias que le permitan crear un clima
de clase favorable a la convivencia y el aprendizaje.
El proyecto consiste en el desarrollo de un
programa a lo largo del ciclo escolar para la prevención de la violencia y la
promoción de la convivencia pacífica, mediante el desarrollo de competencias
emocionales, como la empatía y el manejo constructivo de la frustración y la
agresión, cognitivas, como la capacidad para idear opciones creativas para
solucionar un conflicto, y comunicativas, como la capacidad de escucha y la
asertividad.
Si las niñas y niños aprenden maneras pacíficas
de manejar sus conflictos y de frenar situaciones de violencia, incluyendo la
intimidación o el acoso escolar que es cada vez más común entre estudiantes,
entonces será posible crear un clima en el aula que sea favorable para lograr
un mejor rendimiento académico y aprender a convivir.
Este es un proyecto para todos los grados con el que
se pretende ayudar a mejorar la convivencia en la Institución, favorecer un
ambiente de tolerancia y respeto partiendo de lo cotidiano (comportamiento en
el aula y espacios comunes, hábitos de limpieza, cuidado del material…)
Si bien a determinadas edades el
empleo de comportamientos violentos como estrategia de resolución de conflictos
se entiende como una práctica normal, el alumnado de secundaria, en su proceso
de socialización ha debido aprender a emplear otras estrategias, que podrían
calificarse como más adaptativas, de afrontar tales situaciones. Cuando esto no
sucede empezamos a encontrar en los centros escolares el fenómeno de la
violencia escolar que, además de interferir la labor del docente y afectar a la
práctica normalizada de la enseñanza y a la educación del alumnado, ha generado
una importante alarma social en los últimos tiempos. En la búsqueda de
soluciones que prevengan y palien la situación, en el presente estudio nos planteamos
como objetivo fundamental analizar la relación existente entre las actitudes
sociales del alumnado y las características del clima del aula, con el empleo
de conductas violentas como estrategias fundamentales de resolución de
conflictos por parte de éstos.
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